En aquella ruta que solía transitar rumbo a mi trabajo pasaba la vida.
Recuerdo a un niño de unos 10 años llevando a una niñita de no más de 7 en una bicicleta desvencijada, sorteando los autos, los colectivos y los camiones …en un recorrido que seguramente hacían todos los días para llegar a la escuela. Ambos con guardapolvos blancos raídos, zapatillas rotas y los cuadernos bajo el brazo.
Esa mañana en medio de la ruta rodaron dos manzanas, yo venía manejando detrás de ellos. Recuerdo que detuve mi auto de inmediato con las luces de las balizas. Ellos retrocedieron y haciendo acrobacia lograron recuperar, lo que seguramente sería su única ingesta de aquel día. Con amplias sonrisas y complicidad me miraron felices de recuperar sus manzanas…
Escena que no pudieron atesorar los automovilistas que dedicaron ese momento a insultarme con todas sus fuerzas y virilidad contenida. Creo que ya desde entonces el apodo de loca es el que mejor me sienta! ..brindo por eso!

Cosas que pasan…

huevon

Pasa en esos días que no tenés ni un centavo, solo una papa y un huevo. Sí eso, y ponés a hervir el huevo y a asar la papa. Te llaman del banco para ofrecerte una nueva tarjeta de crédito diferente a la que todavía no pudiste pagar, por la cual estás a punto de entrar en el veraz. Se te rompe la heladera y no justamente por sobrecarga, se pincha la cubierta de la bici y llegás tarde a tu trabajo. Todo en un mismo día!!!
Te entretenés sacando cuentas que nunca dan, atendiendo los reclamos de las máquinas que te anuncian por vigésima vez que sos un moroso y no amoroso y zás….se te pasó el huevo y se quemó la papa. Entonces, ya sin energía ni para suicidarte considerás salír a la vereda, pisás el sorullo del perro de la vecina y gracias a las supersticiones heredadas sonreís porque es señal que la buena suerte se aproxima.

Asfixia

Hoy me desperté pesada. Es uno de esos días donde la ley de gravedad se agrava. Pesa el cuerpo, el alma, la palabra. Es denso el aire que respiro, la humedad del ambiente, tu palabra también me pesa. No hay sonrisa, ni aliento. Nada que aliviane la carga que llevo. Pesa, todo pesa: la propia sombra, el camino, las manecillas del reloj, el pulso y el ritmo de mi corazón…todo cargado de sedimento, lodo espeso de significaciones que no expreso. Me dirijo a tientas, lentamente a mi trabajo y allí se imponen reglas plomizas, sofocantes , sin lugar, sin tiempo, sin respiro. Para muchos es suficiente, menos para mí, menos aquí, menos ahora. Me ahogo en esta nada irrespirable, en este letargo atemorizado y enquistado. Todo es culpa y orden, el miedo y la estupidez son impunes. Sociedad de “dementores escalofriantes”, congeladores sistemáticos de sueños.
Busco una endija donde se filtre algún destello que decida quedarse. Para que algo nuevo suceda, ventile y despabile, aliviane y movilice la espesura. Una ocasión para mí, para este aquí, para este ahora. En un espacio desespaciado, en un destiempo sin relojes. Un rincón fecundo para la existencia de la evocación y del delirio. Y hacerme espesa en otra espesura, en la del monte y sus verdes matices, sin vos, sin carga, sin miedos, ni atmósfera, ni gravedad que agrave la densidad de mis días.

seal

silêncio

COSAS QUE PASAN en Bs As y en cualquier rincón de este mundo

Pasa en esos días que no tenés ni un centavo. Abrís la heladera: sólo una papa y un huevo. Sí eso, y ponés a hervir el huevo y a asar la papa. Te llaman del banco para ofrecerte una nueva tarjeta de crédito diferente a la que todavía no pudiste pagar, por la cual estás a punto de entrar en el veraz. Se te rompe la heladera y no justamente por sobrecarga, se pincha la cubierta de la bici y no escontrás la pu.. SUBE. Todo en un mismo día!!!
Te entretenés sacando cuentas que nunca dan, atendiendo los reclamos de las máquinas que te anuncian por vigésima vez que sos un moroso y no amoroso y zás….se te pasó el huevo y se quemó la papa. Entonces, ya sin energía ni para suicidarte considerás salír a la vereda, pisás el sorullo del perro de la vecina y gracias a las supersticiones heredadas sonreís porque es señal que la buena suerte se aproxima.

Perdida

10616651_1152578644769191_938997294520259695_n

Una vez más no encuentro las llaves, ni el celular, ni los lentes…busco en mi cartera. Saco un martillo, maquillaje, toallitas, una hebilla…, lapiceras sin capuchón, una cartuchera vacía, el estuche vacío de los anteojos, el llavero sin las llaves . No reparo en ordenar nada, todo regresa del mismo modo a mi cartera. Los lentes los encuentro en la cama, el celu debajo de la pila de libros y las llaves aún no las encontré.
Y después de todo , para qué quiero esas llaves?
Si ya sé a dónde me conducirán
No abrirá ninguna puerta diferente a las conocidas
Ninguna que me lleve a un mejor lugar
Ni que me invite a un mundo diferente
Ni más mágico, ni más sensible, ni más honesto
Mejor ni me preocupo en encontrarlas
Mejor me embarco en la búsqueda de otras nuevas
Algunas que me permitan abrir una nueva puerta
Que me conduzca a un mundo diferente
Más amable, más loco, más niño, más mágico, espontáneo, auténtico, alegre, bondadoso.