29EB50DA-0B87-F756-B4112FD13608FF12

Me dispuse a hacer la cola para pagar el sellado del extravío de mi carnet de obra social. Trámite que se inicia haciendo otra cola en el registro civil. En el lugar de pago de sellado éramos unas cincuenta personas. Una detrás de otra obedientemente ordenadas. Allí en el plazo de una hora se debatió sobre el Boca River, sobre la crisis económica, el precio del limón y el aceite, la falta de vocación de los maestros, el tránsito y el precio del colectivo.
Y fue inevitable abstraerme en algunos términos.
Primeramente me pregunté por la definición de fila y hacer cola, busqué en mi celu la definición: fila proviene del francés file – como la serie de personas o cosas colocadas en línea; y, en la acepción 10 del artículo cola -del latín caudula -, se lee: Hilera de personas que esperan.  La expresión hacer cola (no se registra hacer fila , aunque la frase resulta correcta) es, esperar vez, formando hilera con muchas personas, para poder entrar en una parte o acercarse a un lugar con algún objeto.
Por otro lado pensé que a una edad promedio de 75 años, durmiendo 8 horas al día, usamos 25 años para dormir y si a esto le agregamos dos horas de fila diaria, nos daría un poco más de un lustro (cinco años) de nuestra vida usados, gastados o perdidos en hacer cola, ante un semáforo, en la cola del banco, de la carga de la SUBE, esperando el tren, el médico y el dentista, para entrar al cine o al teatro, para comprar un metro de tela y en la caja de un supermercado.
En fin, pasé hasta ese momento la hora y media haciendo la cola, caminé otra vez las cuatro cuadras al registro civil donde me darían el certificado de extravío de mi carnet. Allí había en la fila unas ocho personas, el silencio era increíble, parecía el salón de la sala de lectura de una biblioteca, o el momento de consagración del vino y el pan en la misa….y  mi mente se abstrajo una vez más, me pregunté si sería universal esa sumisión de las personas que hacemos una fila como  la cara de malos amigos de los funcionarios que indican con el índice desde dónde ordenarse para enfilarse. O si este grado de estupidez es marca registrada de los argentinos?
Recordé que unos meses atrás había ido con una amiga a comprar tela para un mantel. Los empleados nos saltearon y atendieron a todos los que estaban detrás de nosotros, al preguntar por qué nos ignoraban nos respondieron que no estábamos detrás de la línea roja pintada en el piso…
Mi pensamiento se vio interrumpido por una mujer  de mediana edad que irrumpió en el registro civil acompañada de tres perros. Luego de sacarlos a los gritos y patadas se dirigió, sin hacer fila a una de las empleadas quien la atendió rápidamente, para evitar que los canes rompieran la puerta y la vidriera, salió de allí a los tres minutos. Nadie se animó a decir nada. Creo que todos supimos que debemos hacer a futuro para ganarle tiempo a la vida.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s