Hagámosle espacio,
démosle vientre,
démosle útero,
que la ternura lo proteja,
hasta que pueda salir de cara al sol:
Mundo Nuevo

 

Respiro profundo y enlentezco mi andar
Una canción azul escucho a lo lejos
Percibo los latidos de la tierra
Sincronizo mis pasos y mi pulso
Me reconozco en los espejos
Y agradezcoDSC_0297

Deshojando todo verso que no resuene en vos,
agregando otros
resignificás cada palabra
y descubrís tu propia melodía
Porque somos poetas:
vos y yo

No le temo al vacío
Ni al silencio le esquivo
La hoja en blanco puede esperarme
Hoy confío

p

Retorno

Vuelvo
a reencontrarte con mis bases
con mis apoyos
con mi suelo
con mi gente
con mis principios
con mi esencia
con mis raices, mi barro
con las semillas que no germinaron,
las que se hicieron árboles
y las que me siguen esperando para que esparza mañana.
Contener al mar en cada caracola
soltar el timón
para morir en algún muelle con el mar

Sandra Defrancesco- Collage

 

Silencios necesarios

El silencio me permite encontrarme
con la soledad inherente a mí, primigenia,
preexistente
me sacude, me interroga, me inquieta,
me introduce a un pozo seco
me condena a un confín de ausencias y quietudes,
me pone en expectadora de mis días rutinarios
me nutre de conciencia
me suspende en el tiempo
me pausa para tomar aire
me abstiene de movimiento
me enmudece
me saca de la estructura heredada
me da oportunidad de Ser

Sandra Defrancesco- COLLAGE

Amo los intentos y las transformaciones. Las ganas de crecer venciendo el ego. La superación del fracaso a través de la aceptación del mismo. La unión de voluntades y el trabajo en equipo. Los ojos que brillan ante la espera de un cambio. El niño que todos llevamos y que se escurre de a ratos. El capricho camuflado en propuesta, el juego solapado en tareas. El odio que esconde tristeza y que cuando se lo sospecha se desarma en lágrimas.

Cuando el anhelo supera la realidad y el amor no condice con la vida. Cuando la espera supera al tiempo y la nostalgia todos los días grises. Cuando el equipaje supera tus hombros y las vanidades la estupidez. Cuando las ansias superan tu paciencia y el olvido todos los buenos recuerdos. Cuando todo esto te pase y te des cuenta, no abandones, estás a punto de despertar.

La patria heredada

“Cuando era pequeña y subía a la terraza comunitaria de mi edificio a recoger la ropa que mi madre había tendido, me resultaba inevitable chusmear entre las sábanas de otros, ver si utilizaban broches o no para colgar las prendas, mirar si separaban la ropa de color de la blanca, como siempre repetía mi madre. Resulta un tanto irrespetuoso hacerlo, pero por otro lado, asomarme sin permiso a la vida de mis vecinos me permitía sentirlos más cercanos. Todas aquellas cuerdas blancas con calzones, corpiños, calzoncillos, pijamas, pantalones y camisetas creaban, en conjunto, una identidad. Ya de más grande la misma tradición me avergonzaba, nos habíamos mudado a una casa con poco fondo y a mi madre le encantaba colgar la ropa en una cuerda que atravesaba todo el jardín delantero. No entendía su obsesión ¡teniendo la posibilidad de comprar un secarropas y colgar en un tender pequeño!. Recuerdo evitar invitar a mis amigas a casa por temor a que se burlasen de mí. Qué estúpida puede ser la ignorancia, yo no sabía de tradiciones familiares, ni de costumbres lugareñas transportadas a otros sitios, solo creía que era indecoroso mostrar las prendas en un tendedero.
¿Qué puede haber más decoroso que tener tu propia cuerda para colgar tu ropa al sol?
Sin duda, pasado el tiempo de las apariencias, esas banderas cotidianas en las que transcurren la vida, son para mí la patria heredada”
palabras de Francesca en “Tulipano negro”
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Uno más esparcido por el mundo

Vivís con el costo de tu libertad
de tu crítica, tu inteligencia
Pagás caro el costo de tu sensibilidad
de tu experiencia y tu sabiduría
Tu autonomía insultante
Tu intrepidez agobiante
Tu compromiso sella a fuego tu acción
no tenés permitido escaparte
ni echarte a un lado,
ni tan solo descansar,
mucho menos quejarte
Te la buscaste por elegir crecer y amar
por ser honesto
y petulantemente directo
por dar con gusto
por apostar a lo bello
Tu destino es la soledad
el castigo de los necios
la brutalidad del mediocre
el choque sin remedio
Te toca el trabajo sucio e ingrato
el olvido y el desprecio
Porque no se te perdona el mensaje
Porque irrumpís como el alba encandilando
Porque tu luz ciega y da pereza
Porque recuerda lo que falta, lo que resta
Porque no transás con la ignorancia
Porque no te conformás
Porque tu lucha rompe las pelotas
Y tu decir fastidia en un mundo que no quiere,
que le da fiaca despertar
Serás el culpable
Serás la piedra
Serás el cáncer
La oveja negra
Serás de quien hablarán sin descanso
El blanco elegido
Serás principio y fin
Serás espejismo y maldición
Fetiche codiciado por un rato
Nadie se atreverá a descifrarte
Serás cientos de posibilidades y fantasmas

Te deseo suerte en tu camino
No olvides tu esencia y tu destino
Somos muchos esparcidos por el mundo
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